Un día sin pretensiones.
Eso ha sido lo que he tenido hoy. Un día totalmente libre, sin pretensión alguna desde que me levanté hasta este mismo momento, en el que estoy trasnochando indebidamente (tengo que dejar la coca cola seriamente, da igual que beba mucha o poca, con cafeína o sin ella, me afecta a nivel psicosomático xD).
El caso ha sido que hoy me he despertado y lo primero que he pensado ha sido "Hola mundo. Hoy te van a dar por saco." Así de simple, así de sencillo. He pasado de absolutamente todo aquello que no era imprescindible que hiciera y he hecho solo aquello que realmente me ha apetecido hacer en cada instante. He mandado a la porra cada pensamiento que me tocaba la moral y cada intento de minarme el día. Sencillamente, no esperaba absolutamente nada de él, por que estaba harta de tener que cumplir.
Y ha sido un día curioso. Curioso y productivo. He hecho un montón de cosas que tenía pendientes o que me van a hacer falta en unos días, y lo he hecho todo con una sonrisa. Por que me apetecía, por que no esperaba nada de ello, por que me he negado de lleno a que nada me amargara el día.
Y sí, sigo sin hacer lo que realmente es importante, pero hoy me ha importado más bien poco. Ya me ocuparé de ello mañana (o hoy, cuando haya dormido, aunque sea poco que me toca madrugar xD)
Quizá me plantee más a menudo días sin pretensiones. A fin de cuentas tengo más que demostrado que no merece la pena esperar nada de la gente, a ningún nivel, ni matarse en hacer tampoco aquello que no te van a valorar. ¿Para que?
Así que... Adiós, mundo. Que te den por el culo. Hola vida. Hoy (y mañana, y pasado, y los días que hagan falta) te toca a ti.
Y a quién le pique, que se rasque, que mi vida es mía y solo yo mando en ella.
El caso ha sido que hoy me he despertado y lo primero que he pensado ha sido "Hola mundo. Hoy te van a dar por saco." Así de simple, así de sencillo. He pasado de absolutamente todo aquello que no era imprescindible que hiciera y he hecho solo aquello que realmente me ha apetecido hacer en cada instante. He mandado a la porra cada pensamiento que me tocaba la moral y cada intento de minarme el día. Sencillamente, no esperaba absolutamente nada de él, por que estaba harta de tener que cumplir.
Y ha sido un día curioso. Curioso y productivo. He hecho un montón de cosas que tenía pendientes o que me van a hacer falta en unos días, y lo he hecho todo con una sonrisa. Por que me apetecía, por que no esperaba nada de ello, por que me he negado de lleno a que nada me amargara el día.
Y sí, sigo sin hacer lo que realmente es importante, pero hoy me ha importado más bien poco. Ya me ocuparé de ello mañana (o hoy, cuando haya dormido, aunque sea poco que me toca madrugar xD)
Quizá me plantee más a menudo días sin pretensiones. A fin de cuentas tengo más que demostrado que no merece la pena esperar nada de la gente, a ningún nivel, ni matarse en hacer tampoco aquello que no te van a valorar. ¿Para que?
Así que... Adiós, mundo. Que te den por el culo. Hola vida. Hoy (y mañana, y pasado, y los días que hagan falta) te toca a ti.
Y a quién le pique, que se rasque, que mi vida es mía y solo yo mando en ella.


1 ladridos:
Días así molan y ayudan a cargar pilas.
Sobre lo de la gente... había una frase que decía: "No esperes nada de nadie, así no te decepcionarán"
Publicar un comentario en la entrada
Zarandeos a este Aullido:
Crear un enlace
<< Principal