Dificultad: 8
Vamos a hacer honor al post anterior con unas reflexiones de lunes a medio día... utilizando un símil friki: el rol.
Una breve introducción para los que no sean roleros, para que entiendan al menos el principio de este post:
Cuando juegas a rol, las distintas acciones que puede realizar tu personaje están descritas por una serie de atributos y habilidades. Por poner un ejemplo, abrir una puerta cerrada vendría a describirse por tu atributo "destreza" y tu habilidad en "seguridad". Eso te da un número de dados que vendrían a representar lo preparado que estás para la tarea. El resultado de esos dados describiría lo bien o mal que te ha ido el intento. ¿Si?
Bien, por otro lado tenemos lo fácil o difícil que es hacer las cosas. En rol, se le llama Dificultad, y generalmente es el máster el que decide cuan difícil puede ser hacer una cosa: cinco es sencillo. Seis es normal. Siete complica las cosas y ocho quiere decir que vas a tener que aplicarte bien al cuento si quieres superarlo... o tener mucha suerte xD
Entonces, tiras los dados y todos aquellos que hayan salido con un número superior a la dificultad es un punto a favor de conseguirlo, lo que se llama un éxito. Cuantos más éxitos, mejor has hecho eso en concreto (siguiendo con el ejemplo de la puerta, un solo éxito quiere decir que la has abierto a duras penas, posiblemente rompiéndola xD. Cinco éxitos vendría a representar que casi casi solo tuviste que decir "Alohomora").
Bien, ahora os preguntareis a que viene este mini-tutorial de rol xD Y ahora que cualquiera que me lea puede comprenderme, empiezo:
Yo no tengo suerte (salvo cuando uso la disciplina Auspex a nivel 3... y eso solo puedo hacerlo los viernes), así que últimamente tengo la sensación de que, o bien ando tirando menos dados de los que debería, o alguien ha decidido subirme la dificultad de las tiradas... Personalmente, apuesto por lo primero xD
Quizá sea que inconscientemente estoy rehuyendo las situaciones de estrés, quizá es que todo aquello que puede agobiarme me da aversión y lo evito... no lo se. Pero cada vez que quiero ponerme a hacer cosas que se que me van a agobiar... en fin, todo va mal xD
En esta ocasión es el hecho de matricularme este curso, que a este paso se me acaba el plazo xD Van pasando los días y no llego a hacerlo: la semana pasada por que me faltaban unos papeles, hoy (que bajé con toda la intención de hacerlo) por que soy tan desastre como par dejarme uno de los dichosos papeles en casa ¬¬
Día tras día tengo la sensación de que me voy dejando cosas por el camino, cosas que antes no me pasaban, detalles que antes era imposible de que ocurrieran... Y que realmente cada vez me importa menos esa "dejadez", algo que aquellos que me conocen saben que jamás hubiera tolerado...
No se muy bien porqué. Quizá es que estoy más agobiada de lo que yo misma me siento o quizá es que he desarrollado mecanismos para evitar ese agobio que hacen que yo no parezca yo. Me noto menos estricta conmigo misma y con lo que me rodea, lo cual se supone que debería ser bueno... y sin embargo todo va un poco peor.
Como cuando pretendes decir "me llega con sacar un solo éxito para conseguirlo" y justo por que no vas a exigirte más de lo que necesitas, pifias la tirada.
En el rol, esas cosas no dependen de ti, ya que los dados los dirige el azar.
En la vida real, sin embargo, no es así. Alguien es el responsable, y ese alguien sin duda soy yo.
En resumen: intentar hacerme la vida más fácil, más llevadera, paradójicamente, parece estar complicándomela. Si al final todo dependiera solo de mí no me preocuparía tanto, pero por suerte o por desgracia no estoy sola en este mundo, ni siquiera en mi mundo: hay gente que me rodea, que espera cosas de mi, con la que hay proyectos y asuntos compartidos. Podría, por supuesto, volver a ponerme a ritmo de marcha y centrarme, pasar de todo y recuperar a fuerza de exagerar ese sentido de hacer las cosas sí o sí. Pero... ¿me entenderan todas esas personas que (de nuevo paradojicamente, y en teoria) se preocupan por mí? Yo tengo mis serias dudas.
Lo cual no ayuda, por cierto: hay pocas cosas que me lastren más que la desaprobación ajena. Despierta en mi instintos digamos... poco sociables. La pescadilla que se muerde la cola.
En fin, no os preocupeis si no entendéis gran parte de la entrada. A veces acostumbro a hablar más para mi misma que para los demás.
Besos,
Virc.
Una breve introducción para los que no sean roleros, para que entiendan al menos el principio de este post:
Cuando juegas a rol, las distintas acciones que puede realizar tu personaje están descritas por una serie de atributos y habilidades. Por poner un ejemplo, abrir una puerta cerrada vendría a describirse por tu atributo "destreza" y tu habilidad en "seguridad". Eso te da un número de dados que vendrían a representar lo preparado que estás para la tarea. El resultado de esos dados describiría lo bien o mal que te ha ido el intento. ¿Si?
Bien, por otro lado tenemos lo fácil o difícil que es hacer las cosas. En rol, se le llama Dificultad, y generalmente es el máster el que decide cuan difícil puede ser hacer una cosa: cinco es sencillo. Seis es normal. Siete complica las cosas y ocho quiere decir que vas a tener que aplicarte bien al cuento si quieres superarlo... o tener mucha suerte xD
Entonces, tiras los dados y todos aquellos que hayan salido con un número superior a la dificultad es un punto a favor de conseguirlo, lo que se llama un éxito. Cuantos más éxitos, mejor has hecho eso en concreto (siguiendo con el ejemplo de la puerta, un solo éxito quiere decir que la has abierto a duras penas, posiblemente rompiéndola xD. Cinco éxitos vendría a representar que casi casi solo tuviste que decir "Alohomora").
Bien, ahora os preguntareis a que viene este mini-tutorial de rol xD Y ahora que cualquiera que me lea puede comprenderme, empiezo:
Yo no tengo suerte (salvo cuando uso la disciplina Auspex a nivel 3... y eso solo puedo hacerlo los viernes), así que últimamente tengo la sensación de que, o bien ando tirando menos dados de los que debería, o alguien ha decidido subirme la dificultad de las tiradas... Personalmente, apuesto por lo primero xD
Quizá sea que inconscientemente estoy rehuyendo las situaciones de estrés, quizá es que todo aquello que puede agobiarme me da aversión y lo evito... no lo se. Pero cada vez que quiero ponerme a hacer cosas que se que me van a agobiar... en fin, todo va mal xD
En esta ocasión es el hecho de matricularme este curso, que a este paso se me acaba el plazo xD Van pasando los días y no llego a hacerlo: la semana pasada por que me faltaban unos papeles, hoy (que bajé con toda la intención de hacerlo) por que soy tan desastre como par dejarme uno de los dichosos papeles en casa ¬¬
Día tras día tengo la sensación de que me voy dejando cosas por el camino, cosas que antes no me pasaban, detalles que antes era imposible de que ocurrieran... Y que realmente cada vez me importa menos esa "dejadez", algo que aquellos que me conocen saben que jamás hubiera tolerado...
No se muy bien porqué. Quizá es que estoy más agobiada de lo que yo misma me siento o quizá es que he desarrollado mecanismos para evitar ese agobio que hacen que yo no parezca yo. Me noto menos estricta conmigo misma y con lo que me rodea, lo cual se supone que debería ser bueno... y sin embargo todo va un poco peor.
Como cuando pretendes decir "me llega con sacar un solo éxito para conseguirlo" y justo por que no vas a exigirte más de lo que necesitas, pifias la tirada.
En el rol, esas cosas no dependen de ti, ya que los dados los dirige el azar.
En la vida real, sin embargo, no es así. Alguien es el responsable, y ese alguien sin duda soy yo.
En resumen: intentar hacerme la vida más fácil, más llevadera, paradójicamente, parece estar complicándomela. Si al final todo dependiera solo de mí no me preocuparía tanto, pero por suerte o por desgracia no estoy sola en este mundo, ni siquiera en mi mundo: hay gente que me rodea, que espera cosas de mi, con la que hay proyectos y asuntos compartidos. Podría, por supuesto, volver a ponerme a ritmo de marcha y centrarme, pasar de todo y recuperar a fuerza de exagerar ese sentido de hacer las cosas sí o sí. Pero... ¿me entenderan todas esas personas que (de nuevo paradojicamente, y en teoria) se preocupan por mí? Yo tengo mis serias dudas.
Lo cual no ayuda, por cierto: hay pocas cosas que me lastren más que la desaprobación ajena. Despierta en mi instintos digamos... poco sociables. La pescadilla que se muerde la cola.
En fin, no os preocupeis si no entendéis gran parte de la entrada. A veces acostumbro a hablar más para mi misma que para los demás.
Besos,
Virc.





