Aprende a sonreír... Aunque quieras llorar.
Esta es una del más de centenar de canciones que me han estado pasando desde hace algo más de dos años y medio (joder, como pasa el tiempo O.o) desde la Ciudad de Thangtar, durante las noches del coyote.
Escuchándola de nuevo (es lo que tiene el winamp, que tiene función de repetición y de vez en cuando la elige xD), y después de unos cuantos días muy movidos, la letra me ha asaltando, cambiando de contexto.
A veces, a lo largo de nuestra vida, hacemos cosas por que no tenemos más remedio que hacerlas. Muchas veces no es nuestra responsabilidad, ni tan siquiera tendríamos por que preocuparnos, pero nos encontramos en la encrucijada de que, si no lo haces tu, no lo va a hacer nadie. Y la persona que sufrirá las consecuencias, por desgracia, no será el responsable de esas acciones, sino otra persona que no se las merece. Así que lo haces.
A veces, ocurren cosas que no esperas. Sin más: de repente te llaman y te dan una mala noticia, una de esas cosas (no necesariamente graves) que no tenían por que haber ocurrido, pero que ocurren... y solo puedes dar la talla y aguantar. Sonreír aunque quieras llorar. Esperar a que el temporal pase, consciente de que no es una pesadilla: sencillamente las cosas, a veces, no salen bien, y alguien tiene que aguantar el tipo ante otras personas que necesitan una figura fuerte a la que aferrarse para no desmoronarse. Así que lo haces.
Y nadie se explica como lo haces. Porqué eres tan fuerte. Cómo conservas la calma. Si tienes sangre en el cuerpo, o sentimientos en el corazón. Porque al final eres tú el que parece llevarlo todo mejor. Así que sigues así, aguantando, dando el tipo... Aprendiendo a sonreír... Aunque quieras llorar.
Suerte de esas personas que están ahí, dispuestas a ser siempre una distracción si es necesario, como las noches del Coyote y sus canciones. :)





