Si me ves...
Lo que os traigo hoy es un poema que "llegó a mí" (no hay otra forma de describirlo) hace unos años.
No se su autor, no recuerdo quien me lo envió, pero desde su llegada, se ha convertido en un himno para mí. No os se explicar lo que me hace sentir, pero cada vez que lo leo, es como un rayo de sol en medio de la tempestad.
Generalmente lo tengo colgado en el cuarto, junto a una canción ("Wherever you will go" de The Calling) y un poema que escribió una amiga mía (un beso, Baby).
Hoy, reordenando mi habitación, encontré todas esas pequeñas cosas que me gusta tener colgadas, y he reencontrado este poema un año más. Y me ha hecho llorar.
No me ando con más preámbulos.
No se su autor, no recuerdo quien me lo envió, pero desde su llegada, se ha convertido en un himno para mí. No os se explicar lo que me hace sentir, pero cada vez que lo leo, es como un rayo de sol en medio de la tempestad.
Generalmente lo tengo colgado en el cuarto, junto a una canción ("Wherever you will go" de The Calling) y un poema que escribió una amiga mía (un beso, Baby).
Hoy, reordenando mi habitación, encontré todas esas pequeñas cosas que me gusta tener colgadas, y he reencontrado este poema un año más. Y me ha hecho llorar.
No me ando con más preámbulos.
SI ME VES
Si me ves cansado fuera del sendero, ya casi sin fuerzas para hacer camino.
Si me ves sintiendo que la vida es dura, porque ya no puedo, porque ya no sigo.
Ven a recordarme como es un comienzo, ven a desafiarme con tu desafío.
Muéveme en el alma, vuélveme al impulso, llévame a mí mismo.
Yo sabré entonces encender mi lámpara en el tiempo oscuro, entre el viento frío,
volveré a ser fuego desde brasas quietas, que alumbre y reviva mi andar peregrino.
Vuelve a susurrarme aquella consigna del primer paso para un principio.
Muéstrame la garra que se necesita para levantarse desde lo caído.
Si me ves cansado fuera del sendero, sin ver más espacios que el de los abismos,
trae a mi memoria que también hay puentes, que también hay alas que no hemos visto.
Que vamos armados de fe y de bravura, que seremos siempre lo que hemos creído.
Que somos guerreros de la vida plena, y todo nos guía hacia nuestro sitio.
Y que un primer paso, y que un nuevo empeño, nos lleva a la forma de no ser vencidos.
Que el árbol se dobla, se agita, estremece, deshoja y retoña, pero queda erguido.
Que el único trecho que da el adelante es aquel que cubre nuestro pie extendido.
Si me ves cansado fuera del sendero, solitario y triste, quebrado, herido,
siéntate a mi lado, tómame las manos, entra por mis ojos hasta mi escondrijo
y dime se puede, e insiste, se puede, hasta que yo entienda que puedo lo mismo.
Que tu voz despierte, desde tu certeza, al que de cansancio se quedó dormido.
Y, tal vez, si quieres, préstame tus brazos, para incorporarme, nuevo y decidido.
Que la unión es triunfo cuando hombro con hombro vamos, ¡sí se puede!, con el mismo brío.
Si me ves cansado fuera del sendero, lleva mi mirada hacia tu camino
Hazme ver las huellas, que allá están marcadas, de un paso tras otro por donde has venido.
Y vendrá contigo una madrugada, la voz insistente para un nuevo inicio.
Que abriré otro rumbo porque sí he creído, que siempre se puede... se puede, mi amigo.
Si me ves cansado fuera del sendero, ya casi sin fuerzas para hacer camino.
Si me ves sintiendo que la vida es dura, porque ya no puedo, porque ya no sigo.
Ven a recordarme como es un comienzo, ven a desafiarme con tu desafío.
Muéveme en el alma, vuélveme al impulso, llévame a mí mismo.
Yo sabré entonces encender mi lámpara en el tiempo oscuro, entre el viento frío,
volveré a ser fuego desde brasas quietas, que alumbre y reviva mi andar peregrino.
Vuelve a susurrarme aquella consigna del primer paso para un principio.
Muéstrame la garra que se necesita para levantarse desde lo caído.
Si me ves cansado fuera del sendero, sin ver más espacios que el de los abismos,
trae a mi memoria que también hay puentes, que también hay alas que no hemos visto.
Que vamos armados de fe y de bravura, que seremos siempre lo que hemos creído.
Que somos guerreros de la vida plena, y todo nos guía hacia nuestro sitio.
Y que un primer paso, y que un nuevo empeño, nos lleva a la forma de no ser vencidos.
Que el árbol se dobla, se agita, estremece, deshoja y retoña, pero queda erguido.
Que el único trecho que da el adelante es aquel que cubre nuestro pie extendido.
Si me ves cansado fuera del sendero, solitario y triste, quebrado, herido,
siéntate a mi lado, tómame las manos, entra por mis ojos hasta mi escondrijo
y dime se puede, e insiste, se puede, hasta que yo entienda que puedo lo mismo.
Que tu voz despierte, desde tu certeza, al que de cansancio se quedó dormido.
Y, tal vez, si quieres, préstame tus brazos, para incorporarme, nuevo y decidido.
Que la unión es triunfo cuando hombro con hombro vamos, ¡sí se puede!, con el mismo brío.
Si me ves cansado fuera del sendero, lleva mi mirada hacia tu camino
Hazme ver las huellas, que allá están marcadas, de un paso tras otro por donde has venido.
Y vendrá contigo una madrugada, la voz insistente para un nuevo inicio.
Que abriré otro rumbo porque sí he creído, que siempre se puede... se puede, mi amigo.
Autor desconocido.
PD: Aparte de la pequeña aportación poética, comentar que todo sigue más o menos igual, aunque no hablaremos muy alto por que todo puede ir a peor.
Comentar, tan solo, y a modo de "ilustración" una anécdota: quise ir a donar sangre, y de poco no me dejan. ¿La razón? Mi tensión "mínima" (diastólica) era ligeramente elevada, aunque la máxima (sistólica) era correcta.
Y todo, por el estrés... >.<
Solo falta que me vengan los graciosillos de siempre a hacerme chistes sobre la situación actual.
Comentar, tan solo, y a modo de "ilustración" una anécdota: quise ir a donar sangre, y de poco no me dejan. ¿La razón? Mi tensión "mínima" (diastólica) era ligeramente elevada, aunque la máxima (sistólica) era correcta.
Y todo, por el estrés... >.<
Solo falta que me vengan los graciosillos de siempre a hacerme chistes sobre la situación actual.







